viernes, 7 de agosto de 2026

CHILE, AGOSTO 2026. UN VISTAZO AL PAISAJE POLÍTICO. MÁS ALLÁ DE LOS PRÓXIMOS SEIS MESES

 

CHILE, AGOSTO 2026. UN VISTAZO AL PAISAJE POLÍTICO. MÁS ALLÁ DE LOS PRÓXIMOS SEIS MESES

 

El mes pasado concentramos la mirada en el corto plazo donde divisamos aguas turbulentas.

La soberbia de los gobernantes de gobernar para los ricos no para, sus efectos se sienten, el pueblo lo está pasando mal, y este malestar se expresará aún con más fuerza en los próximos seis meses en la billetera, los bolsillos y la mesa de la gente.

Este mes levantaremos la vista y observaremos un poco el paisaje que se vislumbra más allá del próximo semestre.

La propia agenda del mes que analizamos nos proporciona elementos para aproximar una mirada en esta dirección.

 

 1`. Flexibilización del empleo, penalización del aborto y privatización del cobre. 

El relativo éxito que tuvo el gobierno en llevar a puerto su “buque insignia”, (el llamado “proyecto de reconstrucción”), ha llevado a algunos sectores vinculados a la ultraderecha a “aprovechar el vuelito” para levantar algunas de las banderas más identitarias de su perfil valórico, político, social y cultural, al debate político.

Se trata de auscultar “si hay agua en la piscina”, incorporándolas al debate político ideológico para, posteriormente, traducirlos en proyectos y llevar su discusión al congreso, sorprendiendo y desafiando en algunos casos a sus propios aliados a pronunciarse al respecto.

Es lo que sucede por ejemplo con la persistente aspiración del gran empresariado de desregular la relación capital trabajo, la aspiración del fanatismo religioso de impedir en la práctica la aplicación de la ley de aborto en tres causales, o, el atrevimiento del propio presidente del partido de gobierno de levantar la demanda de la privatización del cobre.  

Son tres de los varios casos, hoy en desarrollo, que están en la agenda del debate y se destacan en el paisaje político que hoy analizamos.

La desregulación de la relación capital trabajo y el debilitamiento de la sindicalización, son aspiraciones permanentes del gran empresariado, y, tienen terreno fértil para germinar en gobiernos como el actual.

Es lo que se pretende cuando el gobierno ingresa, el mes de julio, con discusión de suma urgencia, el proyecto de ley de “adecuación de la jornada de trabajo en el sector turismo y actividades conexas”, que pretende legitimar jornadas de trabajo de hasta 10 y 12 horas.

Las condiciones de trabajo infra humana que sufren hoy otros trabajadores y trabajadoras como los temporeros y temporeras de la agroindustria alimentaria y los busos tácticos de la industria salmonera fueron también aludidos en la versión chilensis de la guerra arancelaria de D. Trump con participación de ministros y embajadores

Por su parte, representantes del partido nacional libertario han ingresado a la cámara de diputados el pasado mes de julio una moción que modifica el código sanitario, obligando a los médicos a hacerles escuchar los latidos del corazón del feto a niñas y mujeres que cumplen los requisitos para acceder al aborto (violación, inviabilidad del feto y riesgo de muerte de la madre), condicionando la realización del procedimiento a dicha instancia.

La moción lleva la firma de diputados  carentes del respeto a la dignidad del ser humano e insensibles al tremendo dolor de la persona que se ve obligada a tomar tal decisión, pertenecientes a prácticamente todo el espectro de partidos de centro derecha, los que han levantado su voz incorporándola al debate ideológico, defendiéndola desvergonzadamente y “a cara descubierta”.  

Una tercera pildorita al respecto ha sido un evento protagonizado por el propio presidente del partido republicano, cuando “a título de escopeta”, levanta su voz reclamando la privatización de las empresas del cobre que aún permanecen en manos del Estado y que, como se sabe, también han sufrido la privatización de no pocas faenas que forman parte de su giro.

 

 

 2.- ¿Quién toca la música?

En medio de este debate político ideológico el presidente del partido ubicado en el extremo de la ultraderecha, no incorporado plenamente a la alianza de gobierno, expresa su satisfacción con una frase que ha causado revuelo: “estamos tocando la música”.

Revuelo en los medios, no así en el ambiente político, donde todos lo saben, el hoy jefe de gobierno, abandonó la UDI para asumir el liderazgo de la ultraderecha, creando un referente partidario, a la cabeza del cual se postuló tres veces a la primera magistratura del país, durante este lapso de tiempo que duró 9 años, viajó a todos los países europeos y americanos donde la extrema derecha ha sido favorecida por los electores eligiendo representantes en cargos de gobierno.

Especial relevancia tuvieron sus reiterados encuentros con Orban, Trump, Bolsonaro. Bukele y Milei con quien se toma la icónica fotografía con motosierra en mano.

En las diversas giras realizadas participa en cuanta reunión internacional de organismos de ultraderecha tuvieron lugar, destacando las realizadas en su calidad de presidente de la Political for Values (PNfV) entre los años 2022 a 2024      donde no sólo tocó él la música sino fue “director de orquesta”.   

Se trata por ello de un político avezado en su oficio que sabe cómo y dónde actuar, o delegar funciones, y cuando decide dar el golpe, lo hace con galanura en el momento políticamente oportuno.

   

3.- En la vereda del progresismo.

Resulta, por tanto, satisfactoria la conducta del progresismo de no escuchar los “cantos de sirena” de quienes pretenden diferenciar este gobierno de los liderados hace un tiempo por Orban y Bolsonaro, y hoy mismo por Trump, Bukele o Milei.

Esta conducta se manifestó de manera contundente en el comportamiento del progresismo rechazando, de plano, unitariamente, en todas las instancias de tramitación del congreso el llamado “proyecto de reconstrucción”

Pero, para que el progresismo fortalezca su condición de alternativa real a la ultraderecha populista, debe en primer   lugar superar el desafío de legitimarse como coalición.

Conseguido aquello, se facilitará el necesario diseño de un relato, y los liderazgos que levantarán las banderas visibilizadas en ese relato.

Ya lo dijimos, y aquí lo reiteramos, en materia de articulación el conglomerado de partidos, con presencia en el congreso, identificados con el progresismo, pasó la “prueba de la blancura”.

En la discusión del llamado proyecto de reconstrucción hizo lo que su condición de minoría se lo permitía, actuando unitariamente en todas las instancias y debilitando hasta donde se pudo el texto tramitado a ley.

En materia de diseño de relato, la búsqueda y el encuentro de los mínimos comunes se facilitará si la ultraderecha persiste en instalar en Chile, modelos económicos, sociales y culturales añejos y fracasados, asociados al capitalismo salvaje basados en la “teoría del chorreo”, el debilitamiento del Estado y su contraparte, el rezago del bienestar social y la expansión de la pobreza.

Ello, junto al reconocimiento de sus pretendidas agendas conservadoras como las pro aborto, anti migración, excluyentes y negacionistas relacionadas con la defensa de la naturaleza, los derechos humanos y principalmente la democracia, incluidas las instituciones y pilares que la sostienen.

Para configurar más temprano que tarde ese relato, debe primar la generosidad de los tres partidos más grandes del progresismo identificados con el ideario socialista, no inhibir, ni desconocer, sino valorar los aportes enriquecedores que pueden provenir de otras fuentes ideológicas como el humanismo cristiano o el propio liberalismo.

Sobre todo, considerando que, en el siglo XXI, países como Cuba (referendo constitucional del 2019), Viet Nam y China han incorporado la propiedad privada y el mercado como formando parte de la construcción socialista.

Ello, en el contexto de un Estado fuerte que juegue su rol, impidiendo la adicción a la riqueza, el abuso, la corrupción y el enriquecimiento ilícito del empresariado, y, por el contrario, garantice el reparto equitativo de la renta generada al interior del sistema, orientando también una parte de ella al financiamiento del desarrollo.

Finalmente, los liderazgos, emergerán al fragor del debate y la lucha, y lo harán allí donde y cuando emerjan la lucha y el debate.

Profundizaremos los temas tocados en los últimos párrafos en las próximas descripciones, análisis y reflexiones que seguiremos entregando los próximos meses.