domingo, 29 de marzo de 2026

DESDE EL MIRADOR.


DESDE EL MIRADOR, UN VISTAZO A LA COYUNTURA POLÍTICA EN CHILE. ABRIL 2026. 

Hace tres semanas, producido el cambio de Gobierno el paisaje político de Chile cambió radicalmente.

Junto a la instalación del nuevo Gobierno se cambia el 100% de la Cámara de Diputados y el 50% del Senado.

Ocurre con ello el significativo “trasvasije” de los equilibrios de poder y contrapesos que caracterizaba hasta ayer el funcionamiento del sistema político.

El efecto esperado de aquello puede ser todavía mayor considerando que,el gran acierto que ha tenido la derecha chilena durante el último siglo ha sido gobernar sin ganar las elecciones.



II

Durante este lapso de tiempo la derecha ha gobernado el país durante los 17 años que duró la dictadura militar encabezada por Pinochet.

Antes que eso, lo hizo con Jorge Alessandri, representando  los partidos de derecha de la época, experiencia que duró solo seis años, 1958 - 1964, al final de los cuales debió entregar el Gobierno, no al radicalismo, del cual lo recibió, sino a la Democracia Cristiana, identificada, al igual que el partido radical, por aquellos años, con el centro político.

De vuelta a la democracia la derecha económica, inspirada en el neoliberalismo,  la constitución de Jaime Guzmán, y, cohabitando el poder con las fuerzas militares, continuó gobernando durante las administraciones hegemonizadas primero por la centroizquierda articulada en el marco de la coalición de Gobierno identificada como la Concertación de Partidos por la Democracia.

Acabado el llamado proceso de transición, e incluso durante los últimos 20 años, en el marco de un intervalo donde se sucede la alternancia con una coalición de centroderecha hegemonizada por la derecha liberal (motejada después por el neofascismo como “derechita cobarde”), la situación no varía fundamentalmente.

Sin considerar los escasos, e históricamente insignificantes, tres años que duró la experiencia de Gobierno de la Unidad Popular, podemos decir que,  sólo en los últimos cuatro años, con estallido social de por medio, se crean las condiciones para que, identificado con el ideario socialista, “un progresismo mas impoluto”, disputa realmente la hegemonía mediante un Gobierno con presencia importante de sectores ubicados más a la izquierda, partido comunista incluido.  



III

¿Cómo ha logrado aquello?

La derecha ha gobernado el país mediante un manejo y uso eficiente de lo que se conoce como los poderes fácticos, esto es.

Las instituciones que forman parte del poder económico (encabezadas por las que configuran el sistema monopólico y financiero).

El uso malicioso, malintencionado e intresado de las propias instituciones que forman parte del sistema político, e incluso del sistema judicial, estas últimas intervenidas para no juzgar conforme a derecho, sino conforme a la defensa de los intereses de las elites.

La prensa hegemónica y en el último tiempo las redes sociales que, controladas por las propias elites y haciendo uso, al filo de la legalidad, de instrumentos comunicacionales como de las fake news y pos verdades han ejercido presiones capaces de elegir y derribar Gobiernos y candidatos ..... o candidatas antes de ser elegido(a)s.

Los núcleos de estudio generadores de pensamiento instalados en algunas Universidades o centros privados de estudio financiados por empresas y en algunos casos por el propio Estado.

Las fuerzas armadas y en menor medida una parte de las jerarquías clericales y evangélicas.

Esta es la primera idea que hay que instalar a la hora de describir el paisaje político bosquejado con la presencia de un Gobierno identificado con una coalición de derecha hegemonizada por el neofascismo.

Se trata entonces de un paisaje político donde el Gobierno, con las presiones de los poderes fácticos a su favor, no tendrá contrapeso para gobernar utilizando la institucionalidad plena de los tres poderes del Estado.

Y a su derecha, un ex candidato presidencial y su partido vigilante para evitar que se contamine con la derecha tradicional, de corte mas liberal, con la cual ha debido establecer alianza para gobernar.



IV

En la conformación de las directivas y comisiones de la Cámara de Diputados y el Senado, la articulación de la alianza de Gobierno se está jugando su primera “prueba de fuego”, obteniendo éxito pleno a la hora de escribir esta nota, en las primeras, no así en las segundas donde aún los acuerdos se negocian.

En materia de liderazgos, en la nominación de autoridades de primer y segundo nivel se destaca la presencia de personalidades con “mayor calle” en la empresa y gremios empresariales que en las lides de la política, considerando, los liderazgos que encabezan los ministerios sólo un tercio (8 de 24) militan en algún partido vigente o en disolución.

En el plano del relato y la acción durante los primeros días de Gobierno, de lo que se trata es de poner en práctica la referencia expresada en tiempos de campaña;  que apunta a la adecuación a la realidad chilena de las experiencias de Gobierno habidas en Europa y América donde la ultraderecha ha sido favorecida por los electores.

Y, aunque algunos analistas se atreven a presagiar una “recatada, prudente, moderada y de bajo perfil” performance, parecida a la observada en la experiencia de Gobierno liderada por Giorgia Meloni, Primera Ministra de Italia, lo que nosotros hemos observado es que dialogan, coquetean y se asemejan más, con las expresiones al filo de la locura de Orban en HungríaTrump en USA, o BukeleBolsonaro y Milei en Latinoamérica.

Hoy, a tres semanas de instalado el Gobierno, lo observado apunta justamente en el sentido contrario a lo que podríamos asociar políticamente a los conceptos moderación, recato o prudencia.



IV

Tal vez pretendiendo instalar una señal, que simboliza y refuerza, que, la idea de un Gobierno de emergencia focalizado, en el crecimiento económico, la seguridad ciudadana, y contra la migración ilegal, va en serio; literalmente “se ha comenzado a picar” ……. la zanja prometida en la frontera norte, transformándose aquello en la primera acción del nuevo Gobierno.

El mismo propósito seguramente persigue el retiro de Contraloría de todos los proyectos de ley aprobados y despachados a ley por el Congreso, algunos permaneciendo allí por más de tres meses, según ha trascendido (¿?).  

En materia administrativa, la Ministra de Seguridad se dio el gustito, (al puro estilo de D. Trump) de despedir a la tercera autoridad y encargada de labores de  inteligencia de la PDI, cuya gestión era altamente valorada en el servicio y entorno de trabajo, cuestión que causó la reacción inmediata de la Contraloría y la Cámara de Diputados, obligando a la jerarquía del Servicio a ratificar la decisión para darle la “cobertura legal”.

Una lección bien aprendida de la vieja costumbre de actuar en política con los hechos consumados que nos la enseñó Julio César cuando destrozando la Democracia instaló el Imperio en la Roma Antigua.

Pero tal vez lo más significativo para identificar la matriz  que guiará la conducta y comportamiento rutinario del nuevo Gobierno sea, la performance mediante la cual las nuevas autoridades debieron actuar para “apagar el primer incendio” que deberán sofocar, el alza del petróleo y sus consecuencias provocada por la guerra de Irán.

Como los incendios no se planifican, tampoco se planifican las estrategias para apagarlos, el Ministro de Hacienda vió en el hecho una oportunidad para aplicar un dogma del neoliberalismo, dejar que el mercado haga su tarea, ignorando el MERCOP y traspasando totalmente el costo del alza del petróleo y sus secuelas a la población.

Los recursos no usados del fondo creado para aquello, podrán así sumarse al tres por ciento generalizado de reducción del gasto público, que cada institución deberá procesar, para compensar la rebaja de impuestos a los más ricos y supuestamente afianzar desde el Estado la capacidad de inversión del sector privado que también supuestamente traerá consigo el crecimiento económico perseguido.  

El asesor comunicacional del segundo piso de apellido Valenzuela, (el mismo que trató de parásitos a los funcionarios públicos), envestido ahora él mismo de la condición de tal, olvidó que la campaña electoral había concluido, y, para comunicar la medida al país, y principalmente a la población que sufrirá el daño, en las mesas y su vida cotidiana, no se le ocurrió nada mejor que culpar al anterior Gobierno.  

La frase utilizada para ello pasará a la historia del anecdotario político chileno. “Nos han dejado un Estado quebrado”, frase que rápidamente fue replicada en boca de la Ministra Vocera de Gobierno, y autoridades de otros ministerios ávidos de “cuñas” para salir en la tele; hasta que autoridades que sí conocen el significado técnico de la frasecita usada, ingresaron al debate a limpiar la embarrada.

La guinda en la torta fue el retiro del apoyo político a la presidencia de las Naciones Unidas a M. Bachelet

Antes de terminar la tercera semana de Gobierno  un destacado analista político titula su comentario publicado en YouTube “el Gobierno de Kast se va a pique en las encuestas”.



V

En la otra vereda no observamos mucho movimiento y la inserción del progresismo en el paisaje demorará un tiempo en visualizarse, cosa previsible considerando que es el Gobierno el que, en las actuales condiciones, dispone de las herramientas para tomar la iniciativa política.

Además de la construcción de un relato orientado a alertar a los sectores vulnerables mayormente afectados por la pérdida de derechos sociales, que el propio Gobierno ha anunciado, es poco más lo que hoy corresponde hacer.

Aun así hemos sido gratamente sorprendidos con la exitosa reunión realizada en Viña del Mar el viernes pasado de los Alcaldes progresistas de la Región pronunciándose en contra del anunciado perdonazo al pago de contribuciones y otros impuestos que afectan a los más ricos, y anunciando que liderarán las acciones por la defensa del financiamiento de los derechos sociales canalizados por el Municipio y benefician a los más vulnerables que se verán afectados con la medida en cuestión.  

En este contexto, más temprano que tarde, el pueblo organizado aparecerá en escena como actor político preponderante, jugando su rol y formando parte de ese paisaje político en construcción.

Para quienes han manifestado inquietud ante la ausencia de liderazgos levantando hoy las banderas del progresismo, cabe recordar que, la propia experiencia ha demostrado que, al menos en Chile, en materia de liderazgo, “no por mucho madrugar amanece más temprano”.

Lo primero es articular una alianza para que que madure hasta transformarse en coalición política para enfrentar las próximas elecciones que vendrán.

Y para ello hay tiempo.

El suficiente para construirla en torno a un relato que rescate, más que la borrachera ideológica asociada a la agenda mediática, el ideario estratégico del progresismo, coronado en una épica fundada en la defensa de los valores por los cuales valga la pena luchar.

Profundizaremos esta idea el próximo mes.


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